Las mujeres, las más perjudicadas

El número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem) subió en 3.279 desempleados en febrero (+0,1%), su peor registro en este mes desde 2013, cuando aumentó en más de 59.000 personas.

Tras el repunte de febrero, el volumen total de parados se sitúa en 3.289.040, según ha informado este lunes el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Dentro de la serie histórica de febrero, que se inicia en 1996, el paro ha subido en once ocasiones y ha bajado en trece. El aumento registrado en febrero de este año contrasta con los descensos experimentados en 2014 (-1.949 desempleados), 2015 (-13.538 parados) 2017 (-9.355 desempleados) y 2018 (-6.280 parados). Entre medias, en 2016, se registró un aumento del desempleo de 2.231 personas, inferior, por tanto, al repunte experimentado en febrero de este año.

En el último año, el paro se ha reducido en 181.208 personas, a un ritmo interanual del 5,2%.

En términos desestacionalizados, el paro bajó en febrero en 10.445 personas en relación al mes anterior, según ha destacado Trabajo.

El incremento del paro en febrero se ha dejado notar especialmente en la agricultura, que sumó 9.885 parados (+6,9%), y en el colectivo sin empleo anterior (+7.926 desempleados, +2,9%). Por contra, el desempleo bajó en los servicios (-7.581 parados, -0,3%), en la construcción (-4.647 desempleados, -1,7%) y en la industria (-2.304 parados, -0,8%).

Solo aumenta entre las mujeres

El paro aumentó en febrero sólo entre las mujeres, con 3.502 desempleadas más (+0,18%), frente a un leve descenso del desempleo masculino de 223 hombres (-0,02%). Así, al finalizar febrero, el número de mujeres en paro se situó en 1.928.815 y el de varones, en 1.360.225.

Por edades, el desempleo entre los jóvenes menores de 25 años subió un 4,2% en febrero en relación al mes anterior, con 10.935 parados más, mientras que el paro de las personas con 25 años y más bajó en 7.656 desempleados (-0,2%).

El paro aumentó en febrero en nueve comunidades autónomas, lideradas por Andalucía (+4.596 parados) y Madrid (+3.606 desempleados), y bajó en ocho, especialmente en Aragón (-2.097 desempleados), Baleares (-2.091) y Cataluña (-1.734 desempleados).

Por provincias, el paro se redujo en 29 de ellas, encabezadas por Huelva (-2.249 desempleados) y Baleares (-2.091 parados), y subió en las 23 restantes, principalmente en Jaén (+5.250 parados) y Madrid (+3.606).

Entre los extranjeros, el desempleo subió en 3.587 personas en febrero en relación al mes anterior (+0,89%), hasta un total de 405.375 parados. En términos interanuales, son 17.844 parados menos (-4,2%) que en febrero de 2018.

En cuanto a la contratación, en el segundo mes del año se realizaron 1.571.017 contratos, un 1,6% más que en febrero de 2018, de los que 168.607 fueron contratos indefinidos, el 10,7% del total, con un descenso del 3,2% respecto al mismo mes del año pasado.

Del total de contratos indefinidos realizados en febrero, los contratos a tiempo completo sumaron 103.922, un 1,9% menos que en igual mes de 2018, en tanto que los contratos indefinidos a tiempo parcial totalizaron 64.775, con un retroceso interanual del 5,2%.

En febrero se efectuaron más de 1,39 millones de contratos temporales, de los que el 27,03% eran de obra o servicio con jornada a tiempo completo y el 27,1%, eventuales por circunstancias de la producción, también a jornada completa. Los contratos temporales a tiempo parcial representaron el 29,46%.

La Seguridad Social suma 69.172 afiliados

Por otro lado, la Seguridad Social sumó 69.172 trabajadores en febrero, lo que supone el ritmo más bajo para ese mes desde 2016, según datos difundidos este lunes por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Tras ese avance del 0,37 %, la afiliación media alcanzó los 18.888.472 ocupados, una cifra que en cualquier caso es la más elevada para un mes de febrero de los últimos once años.

En los últimos doce meses, el sistema incorporó a 524.958 personas, lo que supone un incremento interanual del 2,86 % y permite superar el medio millón de incorporaciones por cuarto año consecutivo.

Los datos del paro muestran diferencias con los de la Seguridad Social y se debe a varias razones, algunas complejas. Pero, principalmente, la explicación reside en que aunque se cree más empleo (y aumenten los afiliados), puede que no se cree el suficiente para todas las personas que lo demandan y se apuntan al antiguo Inem (por ejemplo porque crece la población activa).