Según comunica a la CNMV

BBVA, propietario mayoritario de la promotora de Madrid Nuevo Norte, el proyecto urbanístico conocido como Operación Chamartín, ha comunicado este domingo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que las conversaciones preliminares sobre el proyecto que mantenía con Merlin Properties “no continúan”.
El comunicado se produce a instancias del organismo regulador, después de que informaciones publicadas en varios medios de comunicación, a lo largo de la semana, apuntaran a que BBVA y la sociedad cotizada de inversión inmobiliaria (socimi) negociaron durante meses un acuerdo para que esta última se hiciera con el control del proyecto.

En el hecho relevante remitido por el banco, BBVA expone que “entre los diversos acercamientos” de terceros interesados en el desarrollo urbanístico de la zona norte de la ciudad de Madrid se encontraba Merlin Properties, empresa con la que existieron “unas conversaciones preliminares que, en este momento, no continúan”.

BBVA argumenta que “dadas las últimas informaciones aparecidas en la prensa y a petición expresa de la CNMV”, considera “lógico” que inversores financieros e industriales se interesen por Madrid Nuevo Norte dada “la importancia y singularidad del proyecto, y tras la reciente aprobación por parte del Ayuntamiento de Madrid”.

Finalmente BBVA recalca como accionista mayoritario de Distrito Castellana Norte -sociedad promotora de la Operación Chamartín en la que participa la constructora SanJose- que su prioridad es “avanzar en el proceso de aprobación del proyecto y garantizar su éxito”.

Merlin también envió un comunicado a la CNMV, en la que se limitó ha decir que “ha mantenido (…) conversaciones (con BBVA) sin que se haya alcanzado acuerdo alguno a la fecha de esta comunicación ni exista certeza de que pueda alcanzarse en un futuro”.

El mayor proyecto de Europa

La Operación Chamartín es el mayor proyecto urbanístico en Europa, que prevé la construcción de más de 10.000 viviendas y una nueva ciudad financiera en el distrito norte de Madrid, junto a la estación de trenes de Chamartín.

El megaproyecto urbanístico, que entre otras obras comprende el soterramiento de las vías de tren para edificar un nuevo complejo urbanístico, echó a andar hace más de 25 años, si bien desde entonces ha tenido que hacer frente a numerosos problemas legales e incluso a su paralización.

Fuente: El Economista